La artrosis es una de las enfermedades más frecuentes en perros y gatos, especialmente a medida que envejecen. Sin embargo, sigue siendo una de las más infradiagnosticadas porque muchos tutores interpretan sus signos como “cosas de la edad”. En Clínica Veterinaria Costa Cálida, con más de dos décadas de experiencia acompañando a animales en todas sus etapas, vemos cada año numerosos casos que podrían haberse detectado antes. Y cuanto antes se actúa, mejor se puede controlar el dolor, el avance de la enfermedad y la calidad de vida.
Detectar la artrosis no es solo una cuestión médica: es un acto de amor hacia tu compañero. Saber interpretar sus señales, comprender cómo evoluciona y aplicar cuidados adecuados puede marcar una diferencia enorme en cómo vive su día a día.
¿Qué es exactamente la artrosis?
La artrosis es una enfermedad degenerativa que afecta a las articulaciones, deteriorando progresivamente el cartílago que recubre los huesos. Cuando ese cartílago se desgasta, el movimiento se vuelve doloroso, aparece inflamación y disminuye la movilidad. Con el tiempo, también pueden formarse pequeños “picos óseos” llamados osteofitos, que aumentan aún más el malestar.
Aunque es más común en animales mayores, también aparece en mascotas jóvenes después de traumatismos, malformaciones (como la displasia de cadera o de codo), obesidad o ejercicio excesivo sin control.
En resumen: no es solo una enfermedad de la vejez, y su evolución puede controlarse con mucha eficacia si se actúa correctamente.
Cómo saber si tu mascota tiene artrosis: señales clave que suelen pasar desapercibidas
La mayoría de animales no expresan el dolor como nosotros. No lloran, no se quejan y continúan intentando hacer su vida normal, por eso la artrosis suele avanzar en silencio. Pero hay señales claras que deberías observar:
Dificultad para levantarse o tumbarse. Es uno de los signos más habituales. Al principio solo ocurre por las mañanas o después de descansar.
Cojeos intermitentes. Aparecen especialmente después de hacer ejercicio o en épocas de frío.
Disminución de la actividad. La mascota juega menos, quiere paseos más cortos o evita correr.
Rigidez articular. Sus primeros pasos tras levantarse son lentos, rígidos y torpes.
Cambios en el carácter. Algunos perros o gatos se vuelven más irritables o menos tolerantes a las caricias en zonas sensibles.
Problemas al subir escaleras, al coche o al sofá. Lo que antes hacía sin esfuerzo ahora le cuesta.
Menor agilidad al saltar. Especialmente evidente en gatos: dejan de subir a muebles altos o calculan peor los saltos.
Lamidos persistentes en una zona concreta. Indican molestia, inflamación o dolor interno.
Si identificas uno o varios de estos signos, lo mejor es realizar una valoración veterinaria. En nuestra clínica contamos con radiología digital y laboratorio propio, lo que permite un diagnóstico rápido y preciso.
Por qué es tan importante diagnosticar la artrosis cuanto antes
La artrosis es degenerativa, pero no es inevitable que progrese rápido. Cuanto antes se detecta, antes se pueden implementar medidas que frenan el deterioro, reducen el dolor y mejoran la movilidad.
Además, muchos tutores creen que la artrosis solo afecta a la articulación, cuando en realidad tiene un impacto global:
Reduce la calidad de vida. La mascota deja de disfrutar de actividades que le hacen feliz.
Favorece el sedentarismo. Y con él, el sobrepeso, que empeora la artrosis en un círculo vicioso.
Puede derivar en otros problemas. Como contracturas musculares, inestabilidad o lesiones secundarias.
Un diagnóstico temprano es la clave para evitar este deterioro progresivo.
Opciones de tratamiento: un plan adaptado a cada mascota
En Clínica Veterinaria Costa Cálida, cada caso de artrosis se aborda de forma individual. No existen dos pacientes iguales, y por tanto el tratamiento debe combinar distintas estrategias:
Control del dolor
Existen fármacos seguros y muy eficaces para reducir la inflamación y el malestar. La dosis y duración se ajustan siempre según el paciente.
Condroprotectores
Son suplementos que ayudan a nutrir el cartílago, reducir la inflamación y mejorar la movilidad a largo plazo. Son especialmente útiles en fases tempranas.
Planes de ejercicio adaptado
El ejercicio es esencial, pero debe hacerse bien:
- Paseos más frecuentes pero más cortos
- Terrenos llanos y ritmos moderados
- Evitar saltos, frenazos bruscos y escaleras repetitivas
Control del peso
Cada kilo de más aumenta significativamente la presión sobre las articulaciones. Una dieta adecuada puede reducir dolor y mejorar movilidad en pocas semanas.
Fisioterapia y calor
Las terapias físicas (masajes, calor local, estiramientos suaves) mejoran la circulación, relajan músculos y reducen el dolor.
Camas ortopédicas
Favorecen el descanso, mejoran la postura y evitan rigidez al levantarse.
Opciones avanzadas
En casos concretos, pueden emplearse infiltraciones articulares, tratamientos regenerativos o protocolos combinados.
El objetivo es siempre el mismo: que tu mascota viva sin dolor, con libertad y con la mejor calidad de vida posible.
Cómo cuidar en casa a una mascota con artrosis
Además del tratamiento veterinario, hay medidas sencillas que puedes aplicar en casa:
Proporciona superficies antideslizantes. Las caídas empeoran la enfermedad.
Evita que salte del sofá o de la cama. Puedes colocar rampas o escaleras.
Acondiciona un área cálida y mullida. El frío incrementa la rigidez articular.
Mantén una rutina diaria suave. Mejor varios paseos cortos que uno largo.
Realiza ejercicios suaves recomendados por el veterinario.
Mantén el peso ideal. Es probablemente una de las medidas más importantes.
Pequeños gestos que, mantenidos en el tiempo, tienen un impacto enorme.
Artrosis en gatos: el gran infradiagnosticado
Los gatos ocultan el dolor mejor que nadie, por eso la artrosis en ellos pasa aún más desapercibida. Algunas señales específicas son:
- Dejan de subir a lugares altos
- Tardan más en saltar o lo hacen a menor altura
- Se acicalan menos
- Evitan el arenero si tiene bordes altos
- Cambian su zona favorita de descanso
Detectarlo a tiempo en gatos es crucial, porque ellos no suelen pedir ayuda.
Tu mascota puede vivir bien con artrosis
La artrosis no tiene cura, pero tiene control, y un control muy eficaz si se hace bien. Con un plan adecuado, revisiones periódicas y cuidados en casa, muchas mascotas viven años con excelentes niveles de confort, actividad y felicidad.
En Clínica Veterinaria Costa Cálida, te acompañamos en este proceso con diagnóstico preciso, tratamientos personalizados y un seguimiento continuo que permite ajustar cada detalle según la evolución.
¿Tu mascota muestra signos de artrosis? Podemos ayudarle
En Clínica Veterinaria Costa Cálida, contamos con un equipo experto en diagnóstico y tratamiento de enfermedades articulares. Si sospechas que tu compañero puede tener artrosis o has notado cambios en su movilidad, te recomendamos una revisión completa cuanto antes.
Contacta con nosotros y dale a tu mascota el cuidado que se merece


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